En la internet ya están
presentes un sin número de paginas web y sitios que proporcionan esta nueva
literatura, la nacida de la inteligencia artificial y que amenaza con copar
todos los espacios donde le den entrada. Ya se pueden encontrar en libros,
audio libros, podcast, videos y revistas relatos escritos por la inteligencia
artificial, poesía, guiones de cine, novelas, cuentos, música, chistes y
noticias; todos redactados con esta herramienta que afortunadamente, y por el
momento, fáciles de detectar por sus características más básicas.
Esta neo literatura del
siglo XXI es negligente para realizar el esfuerzo que requiere crear una buena
historia y esto ocurre porque todos sus productos nacen de instrucciones llamadas
"prompt" una suerte de recetas en
forma de pregunta o texto que se da a la inteligencia artificial para que
genere una respuesta en forma de texto, imagen o audio. Como cualquier
instrucción los "prompt" están limitados en contenido y alcance por
las capacidades de respuesta su receptor y la comprensión, agudeza y talento general
del emisor, por lo que la maquina todopoderosa está limitada en sus funciones
por la inteligencia de su amo, señor, operador, usuario.
Por esas condiciones la
inteligencia artificial que escribe textos literarios está limitada; en
principio por su naturaleza a la creación de textos lineales y sin intención;
no son capaces de crear historias, contar sagas o inventar una mentira o
chisme. Solo pueden mostrar hechos, hacer escenas continuas y describir lo que
al personaje principal le esta pasando. Son incapaces de mostrar lo que otros
personajes piensan, traman o sienten, no pueden elaborar esos soliloquios que
tanto aportan al descubrimiento de héroes, villanos y anti héroes, que en estas
elaboraciones son presentados como planos. Se les describe en lo físico,
carácter y nada más, nada de sus motivaciones, nada de sus rencores o pasado
turbulento y como afecta la trama.
Esas instrucciones
obligan a la inteligencia artificial a describir con detalle los más miserables
detalles del ambiente en donde se desarrolla la historia; motivada sobre todo
por la urgente necesidad de generar caracteres y rellenar espacios de la trama
que de otra forma quedarían como esqueleto vacío. Las tramas tejidas por las inteligencias
artificiales carecen de una urdiembre que sostenga el telón delante de la
historia y el decorado que sostiene el drama. Esto trae como consecuencia que los
personajes secundarios se queden sin energía después de dos líneas, excepto
cuando son la contra parte del héroe. En consecuencia, la historia se hace
lenta sin remedio o peor aún, que no avance después de media hora de lectura.
Ese centro heroísmo absoluto hace que las sub tramas no existan o que mueran
durante el parto, contribuyendo a ralentizar más aun el relato.
La pista mas importante
para descubrir una de estas historias de plástico es la total inexistencia de
un clímax o punto de decisión del héroe o de un giro argumental, están llenos
de héroes sin viaje, de personajes sin trasformación y repletos de finales sin
moraleja. Si el título de la historia es “La llegada del perro negro” se tiene por
seguro que el can llegara, será de color azabache sin lugar a dudas y que
durante dos horas de relato o ciento veinte páginas de historia nada de lo que ocurra
hará pensar al lector que alguna de esos dos hechos cambiara. Y esto es mas
doloroso en la poesía, en donde los versos se suceden uno tras otro, cada cual,
con una métrica perfecta, pero sin fondo, como un pastel sin biscocho ni
azúcar.
Dos detalles que le
delatan son la precisión de los detalles físicos de los personajes, lo que es
usado como una herramienta para acentuar las características de la personalidad
dejando de lado la vida real y literaria en donde cada individuo es único, no
por su aspecto tanto como por sus acciones y actitudes usuales. El otro detalle
es la repetición de frases evaluadas con precisión estadística como adecuadas
para una escena en particular, por ejemplo, para denotar la cólera de un personaje
suelen usar con harta frecuencia la frase “apretó las manos hasta que los
nudillos se le pusieron blancos” la aplican a marineros, soldados, campesinos,
monjes, niños, amas de casa, licántropos o alienígenas de piel escamada. Un
punto importante es que no usan chistes de doble sentido, tampoco humor físico
o complicidades silenciosas que hacen referencia a otros escenarios o
historias; una paradoja cibernética que nos advierte que los robots no tienen sentido
del humor; saben contar chistes, mas no saben construir uno nuevo sobre la
marcha o sin palabras.
Es probable, muy probable,
hablando en términos estadísticos, que en el futuro inmediato esos defectos
sean superados al punto que el programa escuche una buena historia y en base a
esa instrucción inicial sea el quien pida las ordenes lógicas para crear sus
propios "prompt" y basado en ese pie de hoguera empiece a escribir
algo que suene más a novela, poesía o guion cinematográfico. Tampoco podemos
descartar la probabilidad matemática de que eventualmente todas las
inteligencias artificiales se reúnan para crear una gran obra como El Quijote
de la Mancha; como lo propone Émile Borel, en su teorema del mono infinito, una
paradoja matemática que afirma que un mono tecleando al azar en una máquina de
escribir durante un tiempo infinito casi seguramente producirá cualquier texto
finito imaginable, un número infinito de veces; o para esclavizar a los humanos.
Comentarios
Publicar un comentario