Mitos de la exploración del espacio
Desde que la exploración de espacio que rodea al planeta tierra inicio y la carrera por su conquista comenzó oficialmente con la puesta en órbita del satélite artificial del Sputnik 1 también comenzaron a correr historias de hechos y hazañas que tal vez, como las antiguas leyendas de exploradores de tierras remotas o de navegantes intrépidos, tienen algo de verdad, un poco de mentira y mucha exageración. En esta ocasión paso a mostrar las que he podido recopilar. Si conoces alguna mas por favor escribe en los comentarios para investigar y compartirla con todos los lectores.
En aislamiento. se dice que una agencia espacial no chilena monitoreo a los 33 mineros atrapados en la mina de cobre durante 69 días y tal vez más. De este suceso, se dice, existen muchas anécdotas y datos: el récord de tiempo en permanencia forzada, el nivel de aislamiento, la organización y jerarquías, los motines, las peleas, las comidas racionadas, las improvisada y la de especial valor nutricional, el tratamiento de las dolencias físicas y espirituales, el ritmo y formas de comunicación, hasta un caso de infidelidad fue seguido en su paso a paso. Incluso la reacción al entrar en contacto con un ser humano diferente a los compañeros de aislamiento y por supuesto las condiciones y métodos del rescate. Todo ello y mucho más, al igual que los sujetos protagonista de esta historia, fueron sujetos de estudio para conocer las consecuencias del aislamiento de un grupo de seres humano comunes y corrientes forzados a estar aislados, convivir y sobrevivir por un tiempo prolongado tal y como ocurriría en un viaje espacial largo.
Varados: ocurrió, en una ocasión, que casualmente, dos viajeros espaciales, personas con experiencia y preparación se vieron en la situación de que su trasporte de regreso a la tierra no pudo ir por ellos por razones diversas y muy complejas, pero sobre todo sorpresivas e impredecibles, por esta causa se quedaron varados y sin aparentes planes para un regreso al corto o mediano plazo. Esta situación sobre venida convirtió en un recurso “inesperado” para estudiar cómo se comportan varios hombres con una mujer a bordo, todos “voluntarios casuales”, en un experimento social sin tiempo definido de retorno o culminación y permitió dar un vistazo a como lo asumen desde el punto de vista profesional, comunitario y personal cada una de los participantes enganchados en este estudio no planificado que casualmente se contrapone o es perpendicular en algunos aspectos y que en otros es paralelo al caso de los mineros chilenos.
Viajeros en el futuro: en algunos grupos científicos de planificación de los viajes de exploración y conquista que la humanidad realizara a otros planetas se habla de las dificultades derivadas de la inexistencia de un método eficaz y funcional para mantener con vida a un ser humano en viajes que superan la existencia natural de un ser humano, es decir, los viajes espaciales a otros sistemas solares tiene una dificultad básica, el ser humano no vive lo suficiente para terminar uno de ellos; menos aun para regresar a contar lo que encontró; y el anhelado sueño criogénico por ahora no es viable y tal vez nunca lo sea. Por esta razón se habla, en esos círculos, que serán grupos indígenas o similares, quienes realizarán los viajes a esos mundos fuera de nuestro sistema planetario representado a la humanidad entera. Las razones que se esgrimen son: que su estructura social y subordinación; como nómadas, exploradores y fundadores de nuevos asentamientos humanos, tal y como lo hicieron al transitar desde África a América en un viaje que duro cientos de generaciones; les hace más aptos para viajar por prolongados espacios de tiempo y en completo aislamiento, teniendo como normal la falta de relaciones sociales fuera de su grupo social, su capacidad para adaptarse a los entornos y sus jerarquías sociales férreas, entre otras virtudes, que son ventajas que les permiten el tránsito de información de generación en generación, la toma de decisiones colectivas, su adaptabilidad reproductiva a las condiciones del entorno empezando por comida, oxígeno y el espacio físico disponible. Y por supuesto, su respeto a otros seres sin importar su origen o raza, tal y como lo han hecho a través de la historia de la humanidad.
Quien nos vigila: por años se habló entre los círculos de los más conocedores y aficionados a lo espacial que; en el espacio cercano, en órbita baja, desde antes de los inicios de la exploración del entorno fuera del planeta; un objeto de forma indefinida estaba observando el desarrollo de la tecnología humana. Ese supuesto objeto no podía ser visto de ninguna forma desde la tierra y fue “descubierto” por casualidad cuando los primero astronautas y cosmonautas lo sobrevolaron desde una órbita superior y allí estaba. Inmediatamente que se reveló su existencia este desapareció, por supuesto su preexistencia fue negada por las agencias estatales de investigación espacial y declarado oficialmente basura orbital que se desintegro al entrar en contacto con la atmosfera terrestre.
Del suelo no te puedes caer: es un aforismo que habla de lo seguro que se puede estar; de lo que se debe hacer y hacerlo con tanta seguridad; para que nada malo ocurra. Esta poderosa y estúpida frase se convirtió en el lema de la seguridad operacional e industrial de una agencia espacial y que desde entonces nadie puede utilizar porque ellos la registraron con patente y todo.
Si algo puede suceder sucederá: y en el peor de los momentos, con esta frase un vocero de la agencia espacial norteamericana trataba de explicar, sin dar explicación alguna, porque un experimento relacionado con el esfuerzo de llevar un hombre al espacio sufrió una falla catastrófica. La frase al parecer cayo de forma tan estrepitosa, como aquel fallo, que se convirtió en una forma de pensamiento moderno muy poderoso que, al paso de los tiempos y su análisis, se transforma de, una simple contestación en una improvisada conferencia de prensa, en ley del pensamiento contemporáneo y en consecuencia en título de varias conferencias y libros.
Yo creo: justo antes de iniciar la guerra que actualmente se libra en el este de Europa, los Estado Unidos de Norteamérica; en voz de su presidente anunciaron oficialmente la detección, observación, seguimiento, fallida intercepción y en consecuencia la existencia de objetos volantes que no responden en su desplazamiento a trayectorias aerodinámicas ni tampoco a trayectos balísticos, en suma; confirmaron la existencia y observación de objetos que no responden a las leyes básicas del vuelo conocido por los seres humanos y menos aún sujetos a las limitaciones de la gravedad que aplica a los objetos terrestres. Es decir, sin admitir, que nada admitieron, se dijo que allí arriba esta algo o alguien y que no sabemos que o quien es. Unos días después los rusos hicieron otro tanto al respecto del mismo tema y en las mismas condiciones y términos; dejando muy, muy claro que “si no fuimos nosotros y no fueron ustedes, fue un tercero” a quien no logramos alcanzar y menos aún a identificar.
Caer y salir con vida: el salto en paracaídas realizado por un hombre desde la estratosfera que en el proceso de caída su velocidad de descenso supero la barrera del sonido, es decir los mil kilómetros por hora, en consecuencia instaurando un récord mundial bastante difícil de rebatir; el de una persona que supera esa barrera de la velocidad terrestre sin el uso de una maquina u otro artilugio, solo con su cuerpo (y la gravedad por supuesto) Esto no es más que un intento de ocultar detrás del brillo de los reflectores y las cámaras el ejercicio de las agencias espaciales de ensayar y analizar los efectos y características de un hipotético descenso de los hombre y mujeres que orbitan el planeta, sin el apoyo de una nave, usando solo sus trajes y la mínima habilidad de paracaidismo, quizás hasta la carencia absoluta de esa experticia, para llegar a la simple habilidad para caer y salir con vida. Ese es un reto y necesidad de supervivencia básica en caso de volar por encima de los tres metros sobre el nivel de tierra.
Buenas noches vecino: se cuenta que un astronauta que estaba trabajando y haciendo lo que hacen los astronautas en la luna; es decir, en las labores propias de un astronauta que esta sobre la luna; siendo las diez de la noche, hora de dormir en su país, sin previo aviso y sin ninguna anticipación, dijo sin razón aparente: “Buenas noches vecino, que tenga excelente noche señor” Por supuesto cada una de las palabras dichas en estas misiones es grabada y analizada. En este caso fue una frase sin contexto aparente y sin relación directa con la misión lo que, por supuesto puso en alerta a los controladores de la misión que especularon al respecto, desde un mensaje secreto hasta una alucinación. El suceso los llevo a realizar una investigación que se extendió por años y abarco desde una revisión de antecedentes y del historial médico del astronauta hasta contactos extraterrestres y teorías conspirativas, todo sin resultado lógico y positivo. Se especula que el cuento es que ese astronauta siendo niño escucho a sus vecinos teniendo una discusión conyugal que se alcanzó a escuchar en casa y hasta la habitación del chico que estaba despierto, quien logró a escuchar claramente cuando la esposa decía, entre gritos y platos rotos, a su conyugue: tendré sexo anal contigo la noche del mismo día en que el chico de los vecinos llegue a la luna.
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