Muerte más afortunada
En realidad, nadie quiere morir, todos quieren vivir todo el tiempo que sea posible, aun cuando las propuestas modernas de vida eterna pasan por el tema de ser vampiro, momia o zombi. Todos quieren tener una larga próspera y feliz vida, pero finalmente, la muerte nos alcanza y en algunos casos nos halla en situaciones muy difíciles; complejas condiciones que nadie desea al momento de dar ese paso a otras dimensiones; tal como estar en ropa interior, en cama ajena o en los sanitarios. Ese minuto no espera por nadie y simplemente llega. Por eso dicen algunos que para morir el único requisito indispensable es estar vivo.
Ante tanta incertidumbre los seres humanos se hacen a la ocasional tarea (en velorios y hospitales) de imaginar; desear, pensar, sentir y hasta rogar a las fuerzas más allá del conocimiento humano; una forma especial o ideal de morir. Esa conversación, introspección, análisis o pensamiento, pasa siempre en principio por cuáles son las muertes no deseadas. En esa división puntean el ser tapiado por escombros, ahogarse en la arena, ser quemado, torturado durante días, morir de hambre o sed y otras tantas, dolorosas, lentas o rápidas, todas ellas llenas de un sufrimiento físico indescriptible (imposibles de describir por razones obvias) Concurren en segundo puesto otras menos violentas y aun así traumáticas, como enfermedades degenerativas del cuerpo y la mente que igualmente son consideradas especialmente penosas.
La diversidad casi infinita de formas de dar término a la existencia de un ser sobre la tierra lleva a los seres humanos a desear la muerte en condiciones que le parecen perfectas porque le son agradables; algunos dicen querer esperar a la muerte en su cama, también la esperan en otra cama, rodeados de placer y no sentir nada, que llegue en medio de un sueño y continuar durmiendo eternamente. Hay quienes quieren morir de viejos, pero sin ser una carga para los suyos, hay quien quieren desaparecer en un instante y solo ser un recuerdo. También, los más estoicos, dicen que no importa dónde y cuándo con tal no sufrir dolor. En realidad, nadie quiere morir, todos quieren vivir todo el tiempo que sea posible.
Colofón: De tanto escuchar estas conversaciones en las salas de emergencias, unidad de cuidados intensivos y otros centros de cuidados médicos, un día me percaté de algo muy interesante. En la antesala de la consulta de una psiquiatra la acompañante de una paciente, adulta mayor, comentó que su abuelita; a quien ella cuida con mucho esmero y amor; en medio de su senil locura, ha comenzado a olvidar quiénes son las personas a su alrededor. Lo que más preocupa a la joven cuidadora es que, a ella que es su nieta, en ocasiones, le ha comenzado a llamar “mamita”. Momentos después observe pude ver y oír cómo efectivamente la ancianita, menudita, muy pequeña, llamando a la nieta “mamita”. Al escucharlas hablar me di cuenta de que la está confundiendo cada día con más fuerza y frecuencia, al punto de comportarse como una buena niña que va acompañada de su madre. Esto, me parece, es algo muy bello. Significa que la abuelita va a encontrar cada día y con más periodicidad a su propia madre; la cual, por supuesto, tiene muchos años de haber desaparecido. Y es que su verdadera mamita, la que partió para siempre del mundo físico, ahora está con ella en sus ojos, su mente y su corazón. Ahora su mamita, la que había perdido, la está cuidando, le da comida, la baña, la acuesta a dormir, le lee cuentos, le canta canciones, la protege de los monstruos de la noche y tal vez, solo tal vez, la acunara en su lecho final; es muy tierno.
La belleza de esta muerte radica en la capacidad del protagonista para imaginar y vivir en un mundo tangencial, donde la nieta se convierte en su madre.
La posible conclusión es que la abuelita se va a despedir del mundo entre los brazos del ser cuyo amor nunca perdió y que siempre llevó en su corazón, un ángel que llega hasta ella y le cuida; el mismo que le va a llevar hasta su tierna mamita y le brindara la muerte más afortunada.
Bendiciones infinitas hijito 😇 me encantó ❤️
ResponderBorrar