Cuando alguna persona no encuentra las palabras ni tiene los medios para explicar el sabor de algún alimento exótico para quien le escucha, nuevo para su comensal o es simplemente diferente; especialmente carnes; luego de una breve, inútil y balbuciente disculpa termina diciendo “sabe a pollo”, lo que en verdad es decepcionante, sobre todo cuando viene de quien que tal vez viajo a otras latitudes y tras una larga travesía logro comer, por ejemplo faisán, para que su respuesta a la pregunta sobre el sabor de tan exótica ave sea “pollo”, es decepcionante. La razón sea tal vez una absoluta incapacidad para paladear alimentos diferentes a la dieta diaria, o la pereza de compararlo, o la astucia de mencionar algo conocido en todo el mundo, sobre todo frito; por lo que tal vez y solo tal vez; la respuesta dada por ese viajero sea producto del cansancio o demostración practica de la simple discapacidad para describir la experiencia vivida.
Esta situación ocurre tan frecuente que pasa desapercibida, tanto que, muchos seguramente la han invocado como solución a la descripción del caimán asado, la boa, el conejo en salsa o un riquísimo cui. Esta descripción también ha sido adjudicada a las ancas de rana y al mono araguato (manjar descrito por el Varón Humboldt en su viaje al nuevo mundo con palabras que nada tienen que ver con el pollo) Igual es la expresión usada cuando a la suegra se le da a comer un ingrediente secreto y nadie le quiere detallar que el reptil no sabe a pollo, cuando claramente a iguana.
Algunos conocedores de la cocina, afirman que la carne que mas se le parece en textura, color y sabor es la de cangrejo falso o surimi, el cual no es mas que pasta de pescado (cualquiera que este disponible) blanqueada y desodorizada. Entre los mas expertos, la carne que mas se parece a la de pollo es la de nugget, pero es una leyenda urbana que merece confirmación. Lo cierto es, sin lugar a dudas, que las carnes que mas sabor a pollo tienen son las patas, el hígado y las tripas de esta mundialmente famosa ave. Por cierto que muchos alimentos de los descritos con tales palabras son básicamente insípidos, como los caracoles, que saben a el condimento que se les ponga, sea ajo, comino, un buen curry o simplemente a las brasas. Pero no saben a pollo. Eso es definitivo.
Con respecto al origen de la frase, una conocida serie de televisión y sus escritores la explican diciendo que el Todopoderoso invito a sus familiares, amigos y conocidos a una cena; estaban allí sentados todos los personajes bíblicos, hombres buenos del presente y pasado, hasta un par de malvados. incluyendo al innombrable quien, como era de esperar, inicio una discusión sobre cual era el plato principal en donde todos expresan sus opiniones. Finalmente llega sobre una charola de plata para ser descubierto frente a todos, los que se maravillan al ver que es pollo asado. Todos comienzan a reírse al entrar en cuenta que ese es el plato preferido del anfitrión, de ahí, que todo manjar del cielo sepa a pollo.

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