Dice Arturo Pérez-Reverte Gutiérrez un escritor y periodista español, destacado en diversos conflictos armados y guerras, “que un soldado sirve para cosas malas cuando quien lo manda es un canalla, … pero un soldado sirve también para cosas buenas, para cosas útiles, honrosas y dignas si quien lo dirige es honrado y digno...” También afirma, palabras mas, palabras menos, el que no existan soldados es utopía, fantasía y necedad.
Cuando las relaciones de las sociedades se desequilibran; el caos aparece, los rencores aupados por políticos irresponsables se hacen presentes y la cordura. con su amiga la razón, desaparecen; son los soldados de uno y otro bando los llamados a restablecer el equilibrio colocando en los platos de la balanza tanta de sus lagrimas, sudor y sangre como haga falta y salvan la situación llegando en ocasiones a restablecer la paz.
Que conste y no se pierda el rumbo, el soldado es un hombres o mujer, que junto a sus hermanos de armas lucha para mantenerse
vivos en conflictos que no planteo; peleas que no pidió, donde tendrá que matar a personas
que no odia; en los que hace su mejor esfuerzo para que sus homónimos
cumplan su deseo de morir por su patria o para intimidarlos, llenarlos de miedo y evitar el conflicto. Para eso sirven en primer
lugar los soldados, para que no exista la necesidad de utilizar sus
habilidades. Tal pensamiento se discurre de un
pasaje escrito
alrededor del año 390
de nuestra era que señala,
“Igitur
qui desiderat pacem, praeparet bellum”
frase que traduce si
realmente deseas la paz, prepárate para la guerra.
El soldado es un ciudadano mas; sin familiares
famosos, influyentes o apellido que le abra puertas, es pobre desde
la cuna hasta el entierro, nunca tendrá los medios o fortuna para tomar
otro oficio o la educación y dinero para saber y tener lo quede
conocer y poseer un cadete antes de ser cadete; es un individuo que
nació con el corazón lleno de fervor por la Patria que le vio nacer y
le cumple el juramento de obedecer sus leyes y defender sus principios y territorio, en la persona de sus comandantes
naturales. Bien mandados son gente especial; dispuestos a aceptar la
mutilación y la muerte por poca paga o por ninguna; voluntarios,
profesionales, forzados, pero todos ellos están listos para jugarse
el pellejo donde otros no se lo dejan, afirma Pérez-Reverte.
En un mundo ideal no harían falta, pero de lo real a la fantasía
existen un gran trecho, lleno de injusticia, hambre y dolor. Cuando
los deseos, las buenas intenciones y los buenos de corazón se
estrellan contra el muro de la realidad, duro frio, los
soldados victoriosos se vuelven útiles como ejemplos de sacrificios por la patria para después ser ensalzados en calles y avenidas con sus nombre y con plazas con sus monumentos y en ellos depositar los horrores de las guerras. Los derrotados también son útiles para
ser portadores de la peste e inmundicia que es la derrota.
Cuando los soldados evitan una matanza, una guerra o una pelea, son
héroes; cuando la ejecutan por ordenes “superiores” son asesinos,
o héroes también; eso ellos no lo entienden y no tienen porque. Están
entrenados para matar, para luchar y para que los maten, ellos matan
para que no los maten, para que otros vivan, es su oficio, muchos no
conocen algún otro destino. Cuando las naciones tienen un objetivo
planteado, sea la victoria, la guerra la paz o una meta intermedia, los soldados son útiles enviándolos a matar, dejándolos morir,
abandonándolos en el barro, la nieve, la selva, desierto o sacrificándoles en intercambios reales o ficticios,
no importa, ellos son el cordero y su destino esta sobre la mesa.
Para eso
sirve un soldado decente, para que si hace falta lo maten por
aquellos quienes juro defender, sin pensarlo mucho, sin parase a
meditar, que el tiempo para pensar quede para los que están detrás de él, a buen resguardo.
El que no quiera ver que del otro lado de
nuestras ideas están algunos que quieren hacer daño, con mucho mas que
la palabra, es un perfecto imbécil; para enfrentarlos y dar la pelea
por los ciudadanos desarmados están los soldados. Es natural esperar
que ellos estén allí para defender a los inocentes cuando los malos
empuñan el acero para imponer su voluntad y hacer
desaparecer a quienes tienen otras formas de pensar.
Como lo trato
de expresar John
Joseph «Jack» Nicholson; al realizar el personaje
llamado Coronel
Nathan R. Jessup en la película “A Few Good Men” acá parafraseado y rellenado para adaptarlo a un mundo real y cruel;
vivimos en un mundo que tiene muros y esos muros deben estar
vigilados por hombres armados, la muerte de un soldado, aunque
trágica, salva vidas y su existencia aunque grotesca e incompresible
para muchos, salva vidas. Las personas comunes no quieren saber la
verdad sobre cuanto y qué sacrifica un soldado porque le quieren en
ese muro, le necesitan en ese muro. Los militares de verdad usan
palabras como honor, código, lealtad; las usan como columna
vertebral de una vida dedicada a defender algo. Otros las usan como
burla, como excusa a sus tropelías y son esos quienes mas se apropian
con la manta de libertad, seguridad, igualdad o miseria que un estado
les proporciona y después cuestionan el modo en que se
la proporcionan. Cualquier de esos soldados soldado prefiere que se
le de las gracias y le dejen en paz, de lo contrario pedirá a quien
les acusa que tomen un arma y se pongan a vigilar, proteger y
defender una sección de ese muro.io
Pérez Reverte a una camarera en un bar de Madrid a la pregunta ¿Para
que sirve un soldado?.




Buena inormacion, el subtitulo "Para que sirve un soldado" me remonta al estudio del conocimiento del escultismo del movimiento scout, donde dice; en que ciudad del sur del africa se comprobo la utilidad de los muchachos,y la respuesta es en mafeking en 1899 y los muchachos sirvieron de mensajeros, cruz roja, y otros vigilaban sigilosamente la avanzada del enemigo, a todas estas es mas visible conocer que el soldado esta preparado para defender la soberania a costa de lo que sea siguiendo ordenes de sus superiores.
ResponderBorrarLos scouts son formados como soldados civiles utiles a la patria.
Acertadisimas reflexiones, ligero. Claro. Felicitaciones Luis.
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