Está fruta; personaje, origen y excusa de aventuras infantiles de niños venezolanos y a ella se hace referencias en muchos de los poemas, cuentos, canciones y narraciones que tienen asiento en el trópico; nace del árbol del mismo nombre; de tronco retorcido y bastante ramificado, de corteza lisa y cubierta de escamas, delgadas e irregulares, que parecen la muda de piel de una serpiente y que son de igual color que el tronco; es tan noble y poco exigente en cuanto a espacios y cuidados que no es imposible cultivarlo en porrones y macetas dentro de la casa hasta que den frutas. Solo necesita mucho sol y riego abundante sin llegar al exceso que pudra sus raíces.
No solo de comer provee esta planta, también sus hojas son útiles para teñir de negro la seda y algodón, la miel de su flores es muy apreciada en apicultura. Y tiene aplicaciones médicas. Las hojas masticadas alivian heridas dentro de la boca, reduce la formación del acné, protege la vista, alivia la tos, previene enfermedades del corazón, alivia el estreñimiento, mantiene los dientes sanos, elimina el mal aliento ya que actúa como un antibiótico natural. La corteza se emplea como cicatrizante de úlceras y llagas, por tanto masticar hojas de guayaba ayuda a eliminar el mal aliento.
Su madera dura y compacta es muy preciada para la elaboración de mangos de herramientas, como excelente leña para quemar, pero sobre todo sus ramas bifurcadas son apreciadas para la elaboración de las chinas, fondas, tiralejos, resortera, tirador, tirachinas, gomera o slingshots (o como le llamen en cada país) esas armas mortales y saca dientes que se ocultan en cada horqueta de la planta, amadas por agitadores y temidas por los pacificadores.
No solo de comer provee esta planta, también sus hojas son útiles para teñir de negro la seda y algodón, la miel de su flores es muy apreciada en apicultura. Y tiene aplicaciones médicas. Las hojas masticadas alivian heridas dentro de la boca, reduce la formación del acné, protege la vista, alivia la tos, previene enfermedades del corazón, alivia el estreñimiento, mantiene los dientes sanos, elimina el mal aliento ya que actúa como un antibiótico natural. La corteza se emplea como cicatrizante de úlceras y llagas, por tanto masticar hojas de guayaba ayuda a eliminar el mal aliento.
Su madera dura y compacta es muy preciada para la elaboración de mangos de herramientas, como excelente leña para quemar, pero sobre todo sus ramas bifurcadas son apreciadas para la elaboración de las chinas, fondas, tiralejos, resortera, tirador, tirachinas, gomera o slingshots (o como le llamen en cada país) esas armas mortales y saca dientes que se ocultan en cada horqueta de la planta, amadas por agitadores y temidas por los pacificadores.

Comentarios
Publicar un comentario