La fruta es producto del árbol “Mangifera indica”, (puede alcanzar 40 metros de altura y 10 de ancho, de savia irritante, el tronco de corteza gris, recto, cilíndrico, de hasta 100 centímetros de diámetro) al que se conoce como "el árbol de la sabiduría" o "bodhi"; de la misma familia botánica que el anacardo y el pistacho; es originario de la región de los Himalayas, en el noroeste de la India, aunque encontró tierra fértil en todo el sudeste asiático, donde se cultiva desde hace más de 4.000 año. Desde allí se ha extendido a todas las zonas cálidas del planeta de la mano de monjes budistas y de comerciantes persas, portugueses, españoles e ingleses. Por esa razón casi todos los idiomas han incorporado a su vocabulario una derivación de la palabra tamil "mangkay", que los portugueses transformaron en "manga" y los ingleses en "mango".
El mango en la cocina es muy versátil, es delicioso con el pollo, el pescado, en ensalada o en postres, aca algunas preparaciones breves que dejan en claro la versatilidad de la fruta. Ejemplo, la ensalada de camarones con mango; mezcle mango, camarones, toronjil, cilantro y berros con salsa de rábano blanco, ketchup, aceite y vinagre, y listo. Otra ensalada, vieiras con mango; mezcle las vieiras con endivia (la hortaliza, no él sentimiento), lechuga, mango, jugo de limón verde, aceite, cebollino, sal y pimienta; y a disfrutar su sabor. Una con pescado. Rape (pez de aspecto horrible y buen sabor) con mango; fría el rape en mantequilla y acompañado con ensalada elaborada con mango, limon, chalotas, jengibre fresco, alcaparras, salsa de soja, albahaca picada, perejil, ajo, pimienta negra y sal acompañado por una guarnición de puerros (apio españa) fritos en mantequilla. La versión preferida de este plato en las costas venezolanas es cambiando el rape por lebranche frito en aceite de cerdo con ensalada de berro y mango verde, arroz y jugo de mango verde.
Demás está decir que el mango es una estrella en los postres, tanto que uno de los más sencillos de ellos es suficiente para demostrar su versatilidad. Él mousse de mango; prepare una gelatina con mangos maduros triturados y jugo de limón, agregue claras de huevo a punto de nieve y deje que la naturaleza haga sus milagros, consumase fría. Aun así de exquisito, este postre en poco o nada, puede competir con lo rico y práctico de una teta de mango en cualquiera de sus variedades, con trocitos de fruta, chispas de caramelo o galletas.
También es muy popular en toda américa latina y otros lugares del mundo comerlo cuando todavía está verde mezclado con condimentos, sal, picantes; Para ello se corta en mitades, luego en tiras y se cubre con chile, sal y polvo de semilla de ayote (alguashte, achiote u onoto), cualquier condimento seco o una mezcla de ellos. Buen apetito.
El mango en la cocina es muy versátil, es delicioso con el pollo, el pescado, en ensalada o en postres, aca algunas preparaciones breves que dejan en claro la versatilidad de la fruta. Ejemplo, la ensalada de camarones con mango; mezcle mango, camarones, toronjil, cilantro y berros con salsa de rábano blanco, ketchup, aceite y vinagre, y listo. Otra ensalada, vieiras con mango; mezcle las vieiras con endivia (la hortaliza, no él sentimiento), lechuga, mango, jugo de limón verde, aceite, cebollino, sal y pimienta; y a disfrutar su sabor. Una con pescado. Rape (pez de aspecto horrible y buen sabor) con mango; fría el rape en mantequilla y acompañado con ensalada elaborada con mango, limon, chalotas, jengibre fresco, alcaparras, salsa de soja, albahaca picada, perejil, ajo, pimienta negra y sal acompañado por una guarnición de puerros (apio españa) fritos en mantequilla. La versión preferida de este plato en las costas venezolanas es cambiando el rape por lebranche frito en aceite de cerdo con ensalada de berro y mango verde, arroz y jugo de mango verde.
Demás está decir que el mango es una estrella en los postres, tanto que uno de los más sencillos de ellos es suficiente para demostrar su versatilidad. Él mousse de mango; prepare una gelatina con mangos maduros triturados y jugo de limón, agregue claras de huevo a punto de nieve y deje que la naturaleza haga sus milagros, consumase fría. Aun así de exquisito, este postre en poco o nada, puede competir con lo rico y práctico de una teta de mango en cualquiera de sus variedades, con trocitos de fruta, chispas de caramelo o galletas.
También es muy popular en toda américa latina y otros lugares del mundo comerlo cuando todavía está verde mezclado con condimentos, sal, picantes; Para ello se corta en mitades, luego en tiras y se cubre con chile, sal y polvo de semilla de ayote (alguashte, achiote u onoto), cualquier condimento seco o una mezcla de ellos. Buen apetito.

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