La hora de cierre de las mesas electorales


El cierre de la mesa de votación es un tema que pocos recuerdan y muchos olvidad hasta que llegan las cinco y media de la tarde del día de la votación. Es un tema presente en la mente de todos los funcionarios electorales que cansados, hambrientos, con ganas de ir a los sanitarios, que quieren ir a su casa a descansar luego de más de doce horas de trabajo anhelan dar por terminada una tarea cívica que en la mayoría de los casos es tediosa y agotadora. Ese panorama se torna especialmente horrible cuando en el exterior del centro de votación se halla un número considerable de electores que continúa esperando su turno para votar y en los medios de comunicación se empieza a sentir la presión para que se dé inicio al escrutinio lo más pronto posible. Si bien la Ley electoral es exacta en cuanto a la hora y condiciones para prolongar el acto de votación, las instrucciones con las acciones que se deben realizar no parecen serlo tanto. Llegado el momento cunde la confusión, saltan las dudas y nada parece contribuir a que se tomen decisiones con seguridad y certeza durante ese período.

Es Lo correcto que la mesa de votación cierre exactamente a la hora que señala la legislación electoral, esto en circunstancias normales. Esa intención, la del cierre de las mesas de votación a la seis de la tarde, debe ser precedida de una decisión muy importante: se debe señalar cuál será la fuente oficial de la hora a efectos electorales y luego anunciarla a los electores de todo el país. Un minuto es tiempo suficiente para que ocurra muchas cosas y es nada para otras tantas dejen de ocurrir, por eso señalar la hora oficial es primordial y así evitar las quejas de los electores porque la mesa no cumplió con los tiempos legalmente establecidos.
Cerrar el proceso de la votación debería comenzar una hora antes de la hora prevista para su cierre realizando acciones preparativas y haciendo anuncios según sea el caso. Por ejemplo, si hay pocos electores esperando en la cola para votar, podría comenzarse a quitar los afiches y a reinstalar de cierre en su sitio el mobiliario escolar en el caso de las escuelas, o preparar la auditoria ciudadana, para dar a entender a los electores la proximidad del finn del proceso y disminuir el tiempo que los funcionarios de mesa deben permanecer fuera de sus hogares; esto sólo se haría cuando no afecte el ejercicio del derecho de los electores que faltan por votar.
Cabe en este punto preguntar ¿Por qué los electores llegan a última hora? ¿Tiene el mismo derecho alguien que dejo para el final del día su asistencia a el centro electoral que una persona que lo hace temprano o a tiempo? Tomando en cuenta que existe una relación directa entre el número de votantes señalados para ejercer el voto en una mesa y el tiempo total disponible para que todos y cada uno lo haga con calma y sin apuros, podría considerarse que: ¿la llegada de uno o más electores a última hora de forma individual o en grupos es con la intención de retrasar el cierre de las mesas y así, de alguna manera sabotear o entorpecer el proceso general nacional o regional de escrutinio de votos? En todo caso si los electores continúa esperando su turno a la hora del cierre; esto no será culpa de los electores, es indicio de que faltaron recursos humanos o eficiencia; y si existieran razones, hechos o incidencias que impidan el ejercicio del voto de los electores durante un tiempo determinado, debería ser esa misma cantidad de tiempo o una equivalente durante la cual la mesa de votación permanezca abierta luego de pasada la hora oficial de cierre.
Implementar, como parte de la soluciona a este asunto podría ser el anuncio a viva voz del momento del cierre de la votación, introducir al interior del centro electoral a los electores que esperan fuera, señalar en el exterior del local que la mesa fue cerrada para los votantes y marcar de forma clara el final de la fila de los electores que llegaron antes del cierre de la votación. Pero ninguna acción tendrá efecto y hasta generara más confusión si antes del día de la elección no se definen y divulgan las reglas y regulaciones electorales y las circunstancias bajo las cuales se puede extender el horario de la votación, señalando también el responsable de tomar la decisión. En cada evento electoral ha quedado comprobado que la decisión de extender el horario de la votación en una mesa puede ser una decisión muy polémica y de consecuencias muy importantes. Y lo más importante es cumplir con las normas de buena educación que nos enseñaron en casa: llegar a tiempo y cumplir con los horarios es una de las formas de mostrar respeto por nuestros conciudadanos. 

Comentarios